Pues he
comenzado a leer el libro escrito por Damodaran sobre valoración de activos
financieros. Es una versión escrita en el año 2001 si mal no recuerdo, pero
independientemente del año, que puede parecer algo atrasado, el libro puede
definirse como la Biblia de los inversores fundamentales (es decir, los que
valoran empresas y negocios y tratan de dar precio a toda firma, cotizada o
no). Es un libro complejo, largo (1.372 páginas de pdf), pero muy muy completo,
y que si te gusta el tema merece la pena. También cabe comentar que está en
inglés, lo cual es un problema obvio, pero por suerte con el paso de los años
mi nivel de lectura en este idioma ha mejorado lo suficiente para entenderlo.
El capítulo primero (ahí está el link) habla de los
conceptos más generales sobre lo que significa valorar empresas y sus aplicaciones
para diferentes perfiles de inversores y analistas, y destaca además una serie
de mitos respecto a la valoración fundamental de las empresas.
-Las ganancias
de capital, es decir, las ganancias provenientes de que el piso valga más caro
que cuando lo compramos (porque la gente quiera comprar más casas y el mercado
suba, porque la zona tenga un nuevo centro comercial/hospital y esto haga que
valga más, etc).
-Los flujos de
caja, es decir, la renta mensual que cobramos a las personas a las que se lo
alquilamos. Estos también suelen variar a lo largo de la vida del piso, por la
inflación, porque podemos subir la renta al haber mejorado la zona donde está
ubicado, etc.
Este concepto
se entiende muy bien en las empresas. Una empresa que cotiza en bolsa es muy
sencillo decir cuánto cuesta: su capitalización bursátil (precio por número de
acciones). ¿Pero cuánto vale? Lo que vale es básicamente todo el dinero que
pueda generar el resto de su vida. Para andar por casa, ¿cuánto vale Coca Cola?
Las Coca Colas que venda. Si queremos complicar el asunto, debemos añadir mil
tipos de costes, ajustes y tener en cuenta tasas de descuento para estimar y
valorar los flujos de caja y demás, pero eso no viene al caso. En general un
analista fundamental (es decir, los señores que valoran empresas) tiene que
entender de todo un poco, tiene que saber a qué se dedica la empresa, dónde
vende, cómo gasta su dinero, cuánta deuda tiene… un poco de todo. Y cuando es
capaz de saber cuánto vale una empresa, divide ese valor entre el número total
de acciones, y ya sabe cuándo una acción esta cara o barata en función de lo
que realmente vale.
Aunque algo de
esto no está en el libro de Damoradan, me parecen conceptillos para no
financieros interesantes (aunque ahora que lo miro es una entrada larga y
densa, y marea bastante). En cualquier caso, espero que guste a quien la lea.
Jesus Burgos Lobo
Semper Fidelis



